Muchos comentemos el error de preparar jugos espesos y cargados de fruta creyendo que estamos comiendo natural y que las frutas no contienen muchas calorías ni grasas que perjudiquen nuestro sobre peso. Grave error. La forma de consumir mejor y asimilar los nutrientes sin poner en riesgo la salud, es en lugar de tomar un jugo normal, asegúrate que el 50% tenga agua, así podrás reducir calorías sin poner en riesgo la energía que necesitas para el día a día.

Un grave error es decir que el tomar agua pura constantemente te ayudará a bajar de peso, sabías que el 90% de las empresas que venden agua están detrás de los gimnasios para poder promocionar su agua, y que en Chile existe un agua que se hizo famosa y hasta los dueños millonarios solo haciendo ver que el consumo de agua los ayudaba a bajar de peso, recuerda que la mayorías de cosas que consumimos son MARKETING, algo que los mortales no sabemos.


baja de peso con menos calorias



Diluir el Jugo disminuye el consumo de Calorías

No te dejes llevar por publicidad y propaganda de aguas con marca que lo único que quieren es hacerse ver como la solución a los problemas de sobre peso, el agua es hidratante, su función principal es limpiar las impurezas del organismo y purificar la sangre, pero no eliminar la grasa. Y tampoco podemos vivir de solo agua porque no tiene los nutrientes necesarios que necesitamos para el día a día. Incluso la grasa cumple un papel importante en nuestro organismo solo debemos de saber controlarla.

Así que la primera técnica importante, que sabemos que no va a poner en riesgo tu salud, es tomar un jugo incrementando el 50% de agua pura sin dulce. Puedes optar por preparar el jugo que desees y el que sea más agradable para ti, siempre es bueno varias de acuerdo con tu necesidad, pero no repetir el mismo jugo todos los días, recuerda que todo en exceso trae algunas complicaciones.

Puedes optar por los jugos de limón inclusive variando la dieta, y el jugo de perejil que no debe faltar, que, aunque no tenga un sabor agradable debe de ser incluido en tu dieta, créeme que la segunda semana podrás sopórtalo, más aún cuando veas los cambios en tu cuerpo. Los siguientes días puedes variar, por jugos de papaya, piña, fresa, durazno y el resto de las frutas, de preferencia pulposas.